El fundador y presidente durante años del servicio de ayuda húngaro de la Orden de Malta ha sido enterrado el 15 de noviembre en la cripta de la Basílica de San Esteban, tras una misa funeral a la que han asistido el primer ministro, miembros del gobierno, el Gran Hospitalario de la Orden de Malta Frey Alessandro de Franciscis, miembros de la Asociación húngara y del cuerpo de ayuda, así como hermanos y colegas de los países vecinos y de Alemania, y miles de dolientes de todo el país.

El padre Imre Kozma, Ch.C.G.C. ad honórem, miembro fundador del servicio de ayuda húngaro de la Orden de Malta, ha fallecido el 17 de octubre, a la edad de 84 años. Era una figura muy conocida, inspiradora y sumamente respetada en Hungría y en la región. El padre Kozma desempeñó un papel fundamental en un episodio clave de la caída del Telón de Acero en 1989, y desarrolló después uno de los mayores servicios de ayuda de la Orden de Malta en todo el mundo.

El padre Kozma fue ordenado sacerdote en 1963. Sus sermones inusuales y directos atraían especialmente a los jóvenes, y le hicieron famoso entre las autoridades.  Enfatizaba que el cristianismo no es teoría, sino praxis: sus feligreses tenían el mandato de emprender tareas caritativas y sociales concretas, algo inusual, incluso sospechoso, en aquella época en un país socialista. La red de voluntarios que creó en su última parroquia, Zugliget (Budapest), acabó formando la base del servicio de ayuda húngaro de la Orden de Malta.

El padre Kozma entró en contacto con la Orden de Malta en 1987. En el ocaso de la era comunista, cuando la Orden pudo enviar ayuda humanitaria a Hungría, él y los voluntarios de su parroquia fueron su principal centro logístico local. Fue cofundador del servicio de ayuda húngaro de la Orden de Malta (MMSZ) en febrero de 1989. Ese verano, asumió el considerable riesgo político de abrir el jardín de la iglesia de su parroquia para acoger el primer campo de tránsito de refugiados para unos 50.000 alemanes orientales que huían a través de la frontera entre Hungría y Austria, semanas antes de que las autoridades húngaras abrieran oficialmente la frontera. Este fue uno de los acontecimientos clave que condujeron a la caída del Telón de Acero en noviembre de 1989.

Lanzó acciones humanitarias, con el apoyo de unidades alemanas y de otras unidades de la Orden, durante la revolución rumana de diciembre de 1989, y más tarde durante la guerra de los Balcanes. Mientras tanto, gracias a su impulso sin límites, su voluntad de asumir riesgos y su confianza inquebrantable en la Divina Providencia, el MMSZ se convirtió en la mayor organización de la sociedad civil de Hungría, ofreciendo una red de servicios sociales, educativos y sanitarios en sus centros, grupos de voluntarios y programas de ámbito nacional. Hoy en día desarrolla también actividades internacionales, con proyectos humanitarios en África y Oriente Medio.

El padre Kozma ingresó en la Orden de Malta en 1990. En 1997 ingresó en la orden monástica Barmherzige Brüder, de la cual dirigió el capítulo nacional hasta 2021. Recibió más de treinta premios importantes, en Hungría y en el extranjero, entre ellos la Legión de Honor francesa y el Premio del Ciudadano Europeo.

El obispo Balázs Levente Martos, capellán jefe de la Asociación húngara de la Orden de Malta, ha celebrado la liturgia, flanqueado por otros dos obispos y varios sacerdotes. Tamás Sulyok, presidente de la República de Hungría, que no ha podido asistir, ha presentado sus respetos en persona antes del comienzo de la celebración. Entre los asistentes se encontraban el primer ministro Viktor Orbán, el presidente del Parlamento László Kövér, el ministro del Interior Sándor Pintér, el expresidente János Áder y su esposa Anita Herczegh, embajadora de buena voluntad del MMSZ. Quienes no cabían en la basílica han podido seguir la ceremonia en pantallas gigantes al aire libre.

El vicepresidente del MMSZ, Miklos Vecsei, que perteneció a su antiguo grupo parroquial de Zugliget, ha rendido homenaje a las cualidades cristianas que el padre Kozma inculcó en todos ellos.

El obispo Martos ha señalado en su homilía: «El nombre del padre Imre Kozma se ha convertido en un concepto, asociado a la libertad, al cambio de régimen y al espíritu de caridad. Tenía luz en los ojos, porque vivió con valentía y coherencia. Desafió a las fuerzas políticas que le presionaban, e hizo constantemente lo correcto, a pesar de todas las dificultades».

Fuente: https://www.orderofmalta.int/es/noticias/el-gran-hospitalario-asiste-al-funeral-del-padre-imre-kozma-en-budapest/

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